martes, 17 de noviembre de 2009

(en URGENTE24): MACRI en Descenso...

El ocaso de Mauricio Macri
(¿Qué dirá Durán Barba?)
POR EDGAR MAINHARD

De pronto, todo el escándalo del supuesto espionaje porteño que investiga el juez federal Norberto Oyarbide se concentró en Mauricio Macri, de viaje.
De pronto, la crisis político-judicial que acecha al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires sufre un viraje dramático hacia adentro de la propia fuerza política gobernante.
Probablemente ya no alcance con el relevo de Osvaldo Chamorro, reemplazante de Jorge Palacios. ¿Será Eugenio Burzaco la persona capacitada para el desafío?
En tanto, es inevitable

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Las ambiciones 2011 que Mauricio Macri desplegó, aconsejado por su asesor ecuatoriano Jaime Durán Barba, han sufrido un durísimo revés.
A los evidentes problemas de ineficiencia en la gestión que ya acumulaba Macri, perdiendo el apoyo aún de muchos de sus electores porteños de 2007 -abandono evidente en los comicios de 2009-, se le han sumado 2 problemas provocados por el escándalo de supuesto espionaje cometido por personas de su confianza:
> la sospecha de que tanto Jorge Palacios, anterior jefe de la futura Policía Metropolitana, como Oscar Chamorro, actual jefe de la futura Policía, actuaban a sus órdenes, le respondían solamente a él, y cumplían todas sus directivas; y
> la ausencia de respuesta inmediata cuando comenzó el escándalo, la subestimación inicial de sucesos que eran realmente graves, y la irresponsabilidad de no ejecutar acciones de fondo para impedir que el 'goteo' judicial-informativo siguiera marchitando su imagen.
A mediados de noviembre de 2009, la situación ya es muy grave para Macri. Así no hay 2011. Ni siquiera una reelección como jefe de Gobierno porteño. Fernando Solanas nunca imaginó que tendría una coyuntura tan favorable para su ambición de reemplazar a Macri.
De pronto, Jaime Durán Barba descubre que tendrá que recomenzar muy por detrás de cuando se hizo cargo del marketing público de Macri, por 3 motivos
> porque ha mermado el apoyo de los medios de comunicación social,
> porque hay otros personajes con mejor imagen pública para intentar escalar en la pirámide del poder, y
> porque los recientes acontecimientos apuntan a que Macri podría haber ordenado espiar a sus propios colaboradores.
No es un delito comprarle información a la agencia Nosis o a Veraz acerca de personas físicas o jurídicas con quien una persona o empresa tiene relaciones o comerciales o institucionales.
Y es muy probable que los requerimientos informativos de Chamorro hayan sido previos a su ingreso al Gobierno porteño, pero el 'enchastre' ya está hecho y Macri es responsable de ello, en parte.
Además, ¿a quién entregó Chamorro sus conclusiones? ¿Para qué se utilizaron? ¿Un cliente privado o una inquietud personal? ¿No tendría que haberlo informado previamente?
Cuando finalmente Macri despidió a Palacios, quedó Chamorro al frente, que era una garantía de la permanencia espiritual de Palacios... y Palacios era el nexo más evidente con Ciro James, fuese o no éste un 'pluma' (agente de inteligencia) de la Federal.
Pero Macri decidió que la cosmética era más apropiada que una cirugía mayor. Macri eligió las modificaciones minimas no comprendiendo que él era 1 de los 3 objetivos de la ofensiva político-judicial en marcha.
Pueden enumerarse:
> Objetivo Nº1: Jorge Palacios, en medio de una disputa feroz con Horacio Stiusso/Jaime Stile, jefe operativo de la Secretaría de Inteligencia, que se remonta a la investigación del 'caso Amia'.
> Objetivo Nº2: Policía Metropolitana, ya que la Policía Federal Argentina se niega a compartir jurisdicción con una nueva fuerza de seguridad que dependerá directamente del jefe de Gobierno porteño.
> Objetivo Nº3: Mauricio Macri, quien ambiciona una candidatura presidencial en 2011 y por eso se enfrenta a Néstor Kirchner, verdadero jefe 'ad-hoc' de la Secretaría de Inteligencia y de la Policía Federal.
En este contexto, Macri debió tomar los recaudos políticos imprescindibles, fuese inocente o culpable. En términos políticos eso no importa. La inocencia o culpabilidad es una cuestión judicial, la política es una temática diferente.
Y Macri demostró que su evaluación y sus reflejos políticos resultaron, por lo menos, de llamativa incompetencia.
Ahora, el asunto más complicado hacia adentro de la Administración Macri es el posible daño en la relación entre Macri y sus subordinados y allegados, provocado por la filtración de información desde el Juzgado -y que hoy deberá constatar el ministro Guillermo Montenegro visitando al juez Oyarbide- de que Chamorro/Palacios investigaban a integrantes de la Administración como el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta; y los legisladores Cristian Ritondo y Martín Borrelli, entre otros.
En este contexto cabe preguntarse por el futuro de la Policía Metropolitana y si Eugenio Burzaco, sin experiencia ejecutiva alguna, es la persona indicada para reordenar la situación. En especial cuando Burzaco, hoy diputado nacional, pretende irse de vacaciones a poco de asumir en la futura policía, el 11/12. Y cuando realizó algunas acciones, vía el diario El Cronista Comercial, para oradar a quien es la autoridad máxima del área, Montenegro.
Párrafo aparte merece Montenegro, a quien nunca reportaron Palacios ni Chamorro (¿le reportará ahora Burzaco cuando intenta reuniones a solas con Macri a espaldas del ministro de Justicia y Seguridad?). Montenegro tiene la oportunidad de reordenar la situación y alcanzar la verdadera jefatura de su área, de lo contrario habrá desperdiciado una oportunidad única.
En cuando a Durán Barba, vaya si no tiene trabajo por delante. En especial, porque se ignora cuáles son los otros datos que tiene Oyarbide y cuánto podrían afectar a Macri. Sin duda, una situación que él ignoraba cuando le aconsejó a Macri anunciar que iría por el 2011.

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