miércoles, 18 de noviembre de 2009

con el cuentaganados en la mano..............

Diputados aprobó la reforma política que impulsa el Gobierno

Con 133 votos a favor y 99 en contra, la iniciativa del Ejecutivo ya tiene media sanción. Ahora pasa al Senado.

miércoles,18 de noviembre de 2009, 19:06
en DIARIO LOS ANDES

El kirchnerismo consiguió hoy los votos para lograr la sanción en la Cámara Baja del proyecto de reforma política, aunque con un ajustado margen dado que los bloques de centro izquierda, que en más de una ocasión operaron como aliados en el recinto, votaron en contra.

La iniciativa, ahora girada al Senado, recibió más de cincuenta modificaciones en el plenario de las comisiones respecto del texto original remitido por el Ejecutivo, y fue aprobada por 136 votos positivos (incluido el voto del presidente del cuerpo, Eduardo Fellner), contra 99 negativos y 1 abstenciones.

En un trámite rápido, se votó en general y en particular de una sola vez, el oficialismo superó aunque en forma ajustada los 129 votos (es decir, mayoría calificada), necesarios para hacer una reforma del Código electoral.

El peronista bonaerense Jorge Landau explicó el proyecto por el Frente Para la Victoria, en lugar de la presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Graciela Camaño, quien si bien todavía forma parte del bloque oficialista, suena para encabezar una bancada de justicialistas disidentes.

Landau, apoderado del PJ nacional, destacó que el proyecto impulsado por el Ejecutivo reseñó que la propuesta oficialista dispone la extinción "de las acciones públicas iniciadas por el Ministerio de Interior respecto de la caducidad (de partidos políticos), para que puedan hacer borrón y cuenta nueva" y aclaró que las boletas para votar en las "primarias" estarán punteadas para permitir el corte, como en las elecciones generales.

Sobre el financiamiento, indicó que "el Estado se va a hacer cargo del grueso del costo de la campaña electoral" lo cual estimó que beneficiará especialmente a los partidos chicos.

Las voces más duras contra el proyecto fueron de los bloques de centro-izquierda, aliados eventuales del oficialismo, del SI, Encuentro Popular y Social y Proyecto Sur.

Al rechazar la propuesta oficial, el bonaerense del SI apuntó que "la primera reforma política debe ser la cuestión social", reconoció que "a diferencia de otros proyectos que sí apoyamos, hoy no estamos de acuerdo con el corazón de esta iniciativa" que son "las internas abiertas" porque en lugar de reordenar "el sistema político" se creó para resolver las internas "del PJ y la del Acuerdo Cívico".

Su compañero de bancada Eduardo Macaluse fue admonitorio, al sostener que la ley busca "resolver la interna del partido gobernante" y añadió: "Estoy seguro de que si el gobierno considera que la interna la pueda perder esta ley va a tener alguna modificación. Acuérdense lo que digo porque la interna puede dejar de ser obligatoria", vaticinó.

Mientras, la ex kirchnerista Vilma Ibarra indicó que la iniciativa "tiene el objetivo de reinstalar el viejo bipartidismo", consideró que la medida no ataca "el grave problema de representación política" existente en el país y que presenta "una cantidad de obstáculos para obtener la personería, argumentando que el problema son los partidos chicos".

Desde el radicalismo, uno de los partidos beneficiados por la norma, el jefe del bloque, Oscar Aguad, adelantó el voto negativo, aunque lo justificó en la falta de tiempo para el tratamiento del proyecto, pero aclaró que "el bipartidismo es un hecho natural de la sociedad. Lo vota la gente, no lo hace una ley".

El jefe del bloque de la Coalición Cívica, Adrián Pérez, planteó la necesidad de instaurar "un sistema independiente" para organizar y controlar los procesos electorales y volvió a reclamar la implementación de la boleta única.

Del PRO, Christian Gribaudo ratificó la posición de su bloque en contra de la norma y manifestó que "una reforma política seria tiene que ser abierta a la sociedad" y tender a "fortalecer un sistema de partidos que está naciendo en la Argentina, que tiene que ver con figuras que han sido reconocidas por la sociedad".

Por su parte, el jefe del bloque K, Agustín Rossi, negó que la iniciativa sea "un traje a medida para tal o cual candidato" y afirmó que, en realidad, "viene a favorecer las disidencias", además de que el hecho de primarias abiertas, simultáneas y obligatorias hará que "el peso de los oficialismos partidarios sea mucho menor en termino relativo".

El eje de la reforma es la realización de elecciones primarias abiertas, obligatorias y simultáneas en todos los partidos, el segundo domingo de agosto del año electoral correspondiente.

Entre los cambios incorporados, "se reduce a 1,5 por ciento" el piso de los votos para poder pasar a la elección general contra el 3 por ciento que decía el proyecto original, un punto que afectaba a los partidos chicos.

Además, se bajó el piso electoral para conservar la personería del 3 al 2 por ciento del padrón electoral del distrito correspondiente y se mantiene el requisito actual de la inscripción en cinco jurisdicciones para que un partido sea nacional.

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